FanArts: saga The Dark Elements

lunes, 21 de marzo de 2016

Sé que no son nuevos, pero me encantan, así que los quiero compartir con vosotr@s una vez más...
❤❤❤





Estos increíbles fanArts son obra de JM Rising Horse Creations

¿A que son preciosos?

YA DISPONIBLE EN LA WEB: Oblivion

viernes, 18 de marzo de 2016

DESDE HOY MISMO, YA TENÉIS DISPONIBLE EN LA WEB DE PLATAFORMA NEO, 
OBLIVION

Empieza a leer la Saga Lux desde el punto de vista de Daemon

En el preciso momento en que Katy Swartz se instaló en la casa de al lado, supe que iba a traerme problemas. Muchos problemas.

Y problemas es lo último que necesito, sobre todo teniendo en cuenta que no soy exactamente de por aquí. Mi gente llegó a la Tierra desde Lux, un planeta a millones de años luz. Si algo he aprendido en este tiempo, es que no se puede confi ar en los humanos. Los asustamos. Podemos hacer cosas que ellos ni siquiera pueden soñar, y la verdad es que a nuestro lado parecen muy débiles. Y lo son.

Pero Kat está acercándose a mí como nadie antes, y no puedo evitar querer estar cerca de ella y usar mis poderes para protegerla. Ella me vuelve débil, y no puedo permitírmelo. Mi obligación es ser fuerte y defender a los míos. Una simple chica... puede signifi car el fi n para nosotros. Porque los Luxen tenemos otro gran enemigo, los Arum, y debo estar muy atento.

Enamorarme de Katy, una humana, no solo la pone a ella en peligro. Pone en riesgo la vida de todos a los que quiero, y eso es algo que no puedo dejar que ocurra...

Quiero volver a recordar que, en español, Oblivion es Obsidian desde el POV de Daemon.
*La editorial no ha descartado publicar también Onyx y Opal, pero eso está por verse*

¡NO OS PERDÁIS A VUESTRO ALIENÍGENA SEXY FAVORITO!
¿Quieres saber cómo empezó todo para Daemon? ¡Pues esta es tu oportunidad!
♥♥♥

¡Adelantos de Torn!

lunes, 14 de marzo de 2016

JLA nos ha dejado nuevamente dos adelantos de Torn, el segundo libro de la saga Wicked (en español Cazadora de Hadas)

Os los dejo en inglés y en español.
¡YAY!

I gaped at him. “Oh, you know, you should go update your  Match.com profile with that info stat. The ladies will be lining up outside, because nothing screams romance like being held captive in a cage.”

***

“And he’s not here now,” Tink continued as I turned around. I realized he had a little stick looking thing in his hand. A fine thread dangling off the end of the stick, disappearing into the sink. “Not that I’m complaining. I needed a break from him.
Popping the tab of the Coke, I took a drink. Tink had filled the sink up with water. I had no idea what he—
Tink cocked his arm back and moved the stick—no, it was a pole—forward. My eyes widened.
I shot forward, almost dropping the soda. “What the fuck? Tink! Are you fishing in my sink?”
He looked up. “Yeah,” he said, drawing the word out.
Sitting the Coke on the counter, I slowly approached the sink. “If there are fish in my sink, I swear to God, I’m flushing you down a toilet.”
Tink shot me a bored look. “As if I’d fit down a toilet.”
“Tink!”
He sighed. “Relax. It’s not real fish.” Dropping onto his knees, he reached into the water and pulled out a small, plastic red fish. “I tried to order real ones from Amazon, but alas, they do not sell them.”
I fell back against the counter, breathing a sigh of relief. Thank God for the small things in life.
“So where is Renny Tin Tin?”

Traducción
Le miré boquiabierta. "Oh, ya sabes, deberías actualizar tu perfil de Match.com con esta información lo antes posible. Las mujeres harán cola fuera, porque no hay nada que diga a gritos romance que estar cautiva en una jaula."
***
"Y él no está aquí ahora" continuó Tink mientras me daba la vuelta. Me di cuenta de que tenía una especie de palito pequeño en su mano. Un fino hilo colgaba del final del palo, desapareciendo en el fregadero. "No es que me esté quejando. Pero necesitaba un descanso de él."
Haciendo saltar la chapita de la Coca Cola, eché un trago. Tink había llenado el fregadero con agua. No tenía ni idea de lo que-
Tink echó el brazo hacia atrás y movió el palito - no, era una pértiga - hacia delante. Se me abrieron los ojos de golpe. Me lancé hacia delante, casi derramando la bebida. "¿Qué cojones? ¡Tink! ¿Estás pescando en mi fregadero?"
Él miró hacia arriba. "Sí" dijo, pronunciando la palabra despacio.
Dejando la Coca Cola sobre la encimera, me acerqué despacio al fregadero. "Si hay un pez en mi fregadero, te juro por Dios que te voy a tirar por el retrete."
Tink me miró aburrido. "Como si yo cupiera por el retrete."
"¡Tink!"
Él suspiró. "Relájate. No es un pez de verdad." poniéndose de rodillas, metió las manos en el agua y sacó un pequeño pez rojo de plástico. "Intenté encargar unos de verdad en Amazon, pero ay, no los venden."
Me eché hacia atrás, contra la encimera, respirando aliviada. Gracias a Dios por las pequeñas cosas de la vida.
"Entonces, ¿dónde está Renny Tin Tin?"

 Ayyyy estoy impaciente porque conozcáis a Tink en Cazadora de Hadas...jajaja. Os va a encantar.
Torn, como ya he dicho, es el segundo libro de la trilogía, así que habrá que esperar aún bastante para que llegue en español. Primero Cazadora de Hadas y después...
De lo que estoy segura es de que Cazadora de Hadas os va a encantar, así que no os lo podéis perder. Llega a España el próximo día 28.
Estad atent@s al blog porque también habrá una sorpresita ese día en el blog
XD
♥

Reseña | The Power

domingo, 13 de marzo de 2016

¡Bueno, bueno! 
Esta tarde también os quiero dejar mi reseña de The Power, libro que os digo desde ya que ME HA ENCANTADO.

Espero que os guste
XD

The Power,  Jennifer L. Armentrout
(saga Titan #2)
New-Adult paranormal
4,5/5
With any great change, there is always strife, and the Covenant University has become the frontline between pure-bloods who want the Breed Order reinstated and the half-bloods who want the right to control their own destinies.

Fate has other plans.

The violence is escalating and war between the races seems inevitable, and it couldn’t come at a worse time. Hyperion may be out of commission, but Josie and Seth know they have only earned a reprieve.  Seth must get Josie fully prepared, which means controlling her newfound abilities, and they need to find the other demigods before the Titans do.

But the gods are sensing a greater threat.

Only one thing is more dangerous than a bunch of starved Titans, and that’s an out-of-control Apollyon. The aether in Josie is drawing Seth in deeper, and when lust mixes with love and gives way to power, he knows being close to her is not only dangerous to her, but to everyone around them, but letting her go requires a level of selflessness that just isn’t Seth’s style.


The paths taken in the past are becoming the roads of the future.

Just as chaos breaks out, familiar faces from the past return, complicating the already strained bond between Josie and Seth, and when the danger from the Titans erupts with devastating consequences, the dark allure of power calls to Seth again, but this time Josie might not be able to pull him back.

And when the struggle between power and love becomes the deadliest battleground, there may be no salvation.

Bueno, esa es una pedazo de sinopsis, ¿verdad? jejeje. Intentaré ser más breve que la sinopsis. 
The Power es la segunda entrega de la saga Titan, un spin-off de corte New-Adult de la saga Covenant de la autora Jennifer L. Armentrout. Para quienes no conozcan la saga Covenant, ésta es una saga de corte juvenil paranormal que mezcla mitología griega con realidad, y de la cual tenemos casi todos los libros (a excepción del último que se supone que llega este año) en español. La saga Titan, sin embargo, únicamente está en inglés. El primer libro, The Return, salió en febrero del año pasado, The Power ha salido en febrero de este año y se espera la tercera - y se supone que última - entrega para febrero del 2017 con el título de The Struggle.
La saga Titan retoma el mundo que nos dejó el final de la saga Covenant, un año después de los sucesos que lo cambiarían todo. Seth, personaje que ya conocimos en la saga Covenant y que fue co-protagonista de ésta, es el personaje principal de esta nueva serie de libros junto con Josie, la "humana" a la que tiene que proteger de los Titanes que se han escapado del inframundo y que ahora persiguen a los descendientes de los dioses para tomar su poder y entrar en el Olimpo. Si lo consiguen, los dioses están perdidos.

El mundo de los mestizos y los puros ha cambiado radicalmente. La abolición de la Orden de Razas, no ha tenido las consecuencias que se esperaban, aunque no son sorprendentes tampoco. Mestizos y Puros se encuentran en una situación muy delicada y tensa y los enfrentamientos entre ambos grupos están a la orden del día.

Por otro lado, está la amenaza de los Titanes, una amenaza muy peligrosa y muy real que les afecta a todos. Seth y Josie trabajan juntos para entrenarla y que aprenda a controlar sus nuevas y adquiridas habilidades y que de este modo pueda estar en condiciones de enfrentarse a los Titanes. Además, también tienen que encontrar al resto de semidioses antes que los Titanes, y ayudarlos con sus poderes, si quieren acabar con ellos. 

A medida que el tiempo pasa, la violencia sigue escalando, el peligro aumenta y la relación entre Josie y Seth se vuelve más firme, más intensa, pero también más peligrosa, sobre todo para Josie (aunque ella no sea consciente de ello). Y también tiene sus baches, claro está.

Si hay algo más peligroso que una horda de Titanes sueltos, es un Apollyon descontrolado. La llamada del éter, el hambre poderosa por la energía vital de los descendientes de los dioses, se hace cada vez más fuerte en Seth, sobre todo cuando está cerca de Josie. Cuando todo estalle, puede que ésta no sea capaz de traer de vuelta a Seth.

Holy shit, there were daimons everywhere, and the titanium gate was open. A few bodies littered the ground and as the wind settled, I realized all those still standing were halfs, which explained why no one had summoned wind yet, and on the ground...

Shit.
Dead and/or dying pures.
Some still being fed on, like a scene straight out of a zombie horror.

The Power me ha gustado muchísimo, sobre todo por Seth, más que por Josie, su protagonista femenina (es un personaje al que le falta fuerza y chispa. No es Alex, por ejemplo, la protagonista de la saga Covenant tenía mucha más presencia y fuerza que Josie, pero bueno, tampoco está mal del todo. Sé que está mal, pero supongo que las comparaciones son inevitables...jeje) La trama es más compleja, ya que ya nos hemos metido de lleno en el problema con los Titanes. Este libro se centra más en el entrenamiento de Josie y en el precario equilibrio de su nuevo mundo, donde puros y mestizos luchan entre sí tras el final de la Orden de las Razas. Y ahora, además, han de encontrar al resto de semidioses si quieren vencer a los Titanes.
"But I love you"
Seth's hand shook - his hands. Hands that were always so steady in battle, but they trembled now, touching me. "I don't deserve that from anyone, but specially from you." Voice rough and heavy, he searched my face intently. "That is a precious gift that I... that I am not worthy of"

Y por otro lado está Seth...no está en su mejor momento tampoco. Sus problemas con su "adicción" al éter serán bastante importantes y un gran peligro para todo el que le rodea. Su futuro...bueno, no pinta demasiado bien.

Esta segunda entrega va muy en la línea de la anterior, aunque tiene mucho más ritmo - en mi opinión - Es una novela más oscura, más intensa. El peligro acecha por todos lados: tanto dentro del Covenant, como fuera, e incluso en las personas que nos rodean y en las que confiamos. Hay mucha tensión, acción, algo de romanticismo y esas escenas sexys  y ardientes que tanto nos gustan que tan bien se le da escribir a JLA, pero también hay dolor, mucho dolor. Oh, sí. 
Ahhhh y me ha requeteencantado reencontrarme con personajes de la saga Covenant a los que amo y adoro con todo mi corazón. 

JLA tiene un don para crear historias fantásticas pero realistas, mezcla a la perfección mitología con realidad, crea personajes que se salen de las páginas, su estilo escribiendo es ágil, fluido y atrayente, y sabe cómo dejarte con el corazón al borde del infarto. Simplemente me encanta. The Power ha cumplido con mis expectativas y me ha dejado un buen regusto al terminarlo, aunque para variar se me ha hecho demasiado corto. Todo va muy deprisa (en el buen sentido), se lee con mucha facilidad, no aburre en ningún momento, no se estanca, te lleva de un capítulo a otro sin darte cuenta y cuando te quieres fijar, ya lo has terminado. Ayyyyy...

En fin, un libro con muy buen ritmo, mucha intensidad, una trama muy bien desarrollada y, de nuevo, un final que te deja con unas ganas de leer el siguiente casi insoportables. Y pensar que tendré que esperar un año para leer el siguiente, me pone de los nervios.

ME ENCANTA, ME ENCANTA, ME ENCANTAAAA
♥♥♥

Escena de Deidad desde el punto de vista de Aiden

¡Hola! Hoy os traigo una nueva escena extra, esta vez de la saga Covenant, en concreto de Deidad y está escrita desde el POV de Aiden.
AVISO:
NO LEER SI NO HABÉIS LEÍDO DEIDAD.

Os va a encantar...

Ayyyy Aiden!
ESCENA DE DEIDAD DESDE EL POV DE AIDEN

Escuchando cómo Alex subía pisoteando las escaleras como si una horda de daimons la persiguiera, una pequeña sonrisa surgió en mis labios. A lo mejor debería haberle dicho que se fuera preparando para ir a la cama cuando estábamos entrenando para coger-

Mi mirada bajó al vaso de vino y después se fijó en la puerta. En mi pecho, mi corazón latía como un martillo neumático. ¿Qué estaba haciendo?

Sabía exactamente lo que estaba haciendo.

Y sabía exactamente lo que quería. Mi cuerpo lo sabía. Mi corazón lo sabía. Una parte de mí estaba ya arriba, en la habitación con ella. ¿Se estaría preparando para acostarse? ¿Se estaría desvistiendo?
Bebí lo que quedaba del vino y dejé la copa sobre el mantel, al lado de una foto de mis padres. Rocé la copa con los dedos y después di un paso atrás, pasando una mano sobre el fuego. Las llamas rojizas y anaranjadas latieron, lanzando chispas y después retrocedieron, desapareciendo.

Apagué la luz de la habitación y cerré la puerta detrás de mí, dirigiéndome hacia arriba, a mi habitación. Mientras me cambiaba, me decía a mí mismo que iba a ir allí para estar con ella, para sostenerla en mis brazos. Para consolarla y simplemente existir a su lado, porque querer algo más no estaría bien.

Pero casi la había perdido – La perdí.

Alex había muerto en mis brazos.

La sostuve mientras su vida se derramaba por el suelo y entonces no hubo nada que pudiera hacer, pero ella estaba aquí ahora. No había vuelta atrás. Desearla. Quererla. Incluso simplemente tumbarme a su lado estaba mal en nuestra sociedad, pero…

Pero no me importaba una mierda en realidad.

Ya no me importaba. No después de haber pensado que jamás volvería a escuchar sus respuestas de listilla de nuevo, o que no volvería a caer en esos cálidos ojos marrones.

Abandonando la habitación, empecé a abrir la puerta y entonces paré. Llamé, porque demonios, parecía lo más adecuado.

“Está bien” la voz e Alex llegó y parecía como si le faltara el aire.

¿Qué demonios había estado haciendo aquí?

Abriendo la puerta, me deslicé dentro y la cerré detrás de mí. Con Deacon en la casa, lo último que quería era que se aburriera en mitad de la noche y pensara que esto era una fiesta de pijamas de tres.
Me di la vuelta, a punto de decir algo y las palabras se esfumaron de mi cabeza.

Alex estaba en la cama.

Bueno, no me jodas.

Pero es que Alex estaba en la cama. La energía corrió por mi piel. Estuve a punto de dar un paso adelante, de ir directamente a la cama, a ella. Me forcé a no saltar sobre ella, porque  así era como me sentía.

Cerré las persianas, haciendo que la habitación quedase a oscuras y cogí una vela. La pequeña llama lamió la mecha. La puse sobre la mesilla de noche y entonces me permití volver a mirarla.

Alex parecía petrificada, agarrando la colcha hasta su barbilla. Sus ojos eran tan grandes como la luna.

Sonreí.

Sus dedos se relajaron entorno a la sábana.

Con cuidado, aparté las sábanas a un lado y me deslicé dentro, sin romper el contacto visual con ella. “¿Alex?”

“¿Sí?”

Mi sonrisa se ensanchó. “Relájate. Sólo quiero estar aquí contigo… ¿te parece bien?”

“Está bien” susurró ella.

El alivio me recorrió en una oleada repentina de calor. “Bien, porque no quiero estar en ningún otro lugar.”

Ella dejó escapar el aliento mientras observaba cómo me estiraba. Su mirada voló hacia la puerta y se mordió el labio inferior lleno. Sentí una sacudida. Ella me miró a través de sus espesas pestañas.

Tomé una bocanada de aire, alzando el brazo “¿Vienes?”

Alex no dudó. Mi chica nunca lo hacía. Se movió hacia el lado, presionando su pierna contra la mía. Le rodeé la cintura con el brazo y la guié hacia abajo de manera que estuviera sobre mí, su mejilla sobre mi pecho.

¿Podría sentir el latido de mi corazón?

Miré hacia el techo, tragando saliva. Quién habría dicho que sostener a alguien podría ser tan… tan maravilloso. Imaginé que sería como estar en el Olimpo. Tenía que ser Alex, porque no había sentido nada igual estando en la cama con una mujer antes.

De nuevo, quería estar aquí más de lo que había querido estar en cualquier otro lugar jamás.

Ella era un milagro y ya le había hecho daño antes. Pensar en que la había rechazado hacía que me quisiera quitar la piel a tiras. Ella merecía y merecería siempre mucho más de lo que le dije.

Acuné su mejilla con la otra mano, pasando el pulgar por su mandíbula. “Siento lo que pasó el otro día en el gimnasio. Cómo te hablé y el daño que te hice. Pensaba que estaba haciendo lo correcto.”

“Lo entiendo, Aiden. Está bien.”

“No está bien. Te hice daño. Sé que lo hice. Quería que supieras por qué lo hice.” Inspiré, algo que no necesitaba. “Después de que me dijeras lo que sentías, en el zoo… hizo… hizo pedazos mi autocontrol. Sabía que no podía estar cerca de ti, porque sabía que si te tocaba, no podría parar.”

Alex se incorporó y me miró. Aquellos hermosos labios se abrieron. No habló, y fue algo bueno que no lo hiciera, porque esa boca me atraía. Mi mano se curvó entorno a la base de su cuello y tiré de ella hacia abajo antes de poder pensarlo dos veces.

La besé, apenas rozando mis labios sobre los de ella, pero cada músculo de mi cuerpo se tensó. Su respuesta fue inmediata, siguiendo mi guía con entusiasmo. Un profundo sonido se alzó dentro de mí y su respiración se hizo más rápida.

Había muchas cosas que quería decirle antes de esto y sabía que llegaría esto.

Tal vez siempre supe que pasaría.

La aparté antes de perder totalmente el control, y apoyé mi frente sobre la suya.

“No puedo seguir fingiendo que no quiero esto – que no te deseo. No puedo. No después de lo que te ha pasado. Pensé… pensé que te había perdido, Alex, para siempre. Y que había perdido todo. Tú eres MI mundo.”

Muchas emociones llamearon en sus ojos y en su rostro. “Esto… esto es lo que has estado tratando de decirme.”

“Es lo que siempre he querido decirte, Alex.” Y sería la cosa más cierta que diría jamás. Me senté, y la llevé conmigo. “Siempre he querido esto contigo.”

Sus manos se deslizaron por mis mejillas, sus ojos reflejando el mismo deseo que rugía dentro de mí.
“Siempre te he querido.” Dijo ella.

Sus palabras acabaron conmigo.

Enterrando la mano en su cabello, la volví a besar. “Esta no era mi intención… al venir aquí.”

“Lo sé.” Sus labios rozaron los míos. “Lo sé.”

Cerré la distancia que nos separaba, embebiéndome en ella mientras me tumbaba.

Con el corazón latiendo con fuerza, deslicé mis dedos sobre su rostro y hacia abajo, maravillándome del hecho de estar tocándola. De que podía hacerlo. Sus manos fueron a mi camiseta, y levanté los brazos para que ella pudiera sacarla por mi cabeza. Entonces sus manos se apoyaron sobre mi estómago, sus labios siguiendo el mismo camino, dejando pequeños y dulces besos hasta que no pude aguantarlo más.

“Alex” la cogí de los brazos, encerrándola en los míos.

Tan impaciente como siempre, se escapó de mi alcance y levantó los brazos. Como si pudiera negarle algo que quisiera. Le quité la camiseta y entonces cambié de postura, tumbándola a ella sobre la cama.

Dioses, hermosa no era una palabra suficiente para describirla.

Le di un beso en la garganta y otro en el hombro, su piel era cálida bajo mi boca. Fijé cada cicatriz en mi memoria, homenajeando cada una, pero cuando llegué a la más reciente – la que dejó la daga de Linard – me estremecí ante el recuerdo.

Sus dedos tiraron de mi cabello, urgiéndome a seguir adelante. Mis labios se aprendieron cada curva, cada valle y cada centímetro de suavidad. Ella susurró mi nombre una y otra vez, y el modo en que pronunciaba mi nombre con sus labios casi me lleva al borde del abismo. Su cuerpo se movía de un modo impaciente y exquisito que me estaba haciendo pedazos por dentro.

Lo que quedaba de nuestra ropa desapareció con rapidez y la sensación de su cuerpo contra el mío me atravesó el alma. Nuestros besos se volvieron más profundos. Sus labios se abrieron, dejándome entrar mientras su cuerpo chocaba contra el mío.

Sentía como si no me mereciera aquello, como si no mereciera el privilegio de tocar su piel con mi boca o nada de esto y de lo que estaba a punto de pasar, pero cuando ella enlazó su pierna con la mía, acercándonos más, hizo que doliera por ella.

Alcé la cabeza, mirando a esos hermosos ojos. “¿Estás segura?”

“Sí” respiró “Nunca he estado más segura.”

Mi mano tembló sobre su rostro. “¿Has tenido…?”

Cuando ella asintió, supe que había recibido la inyección para el control de natalidad que ordenaba el Consejo. Aunque no estaba seguro de que aquello nos hubiera detenido en caso de que no lo hubiera hecho.

Creo que ni un ejército de dioses nos habría podido detener llegados a este punto.

Un suave sonrojo bajó por su garganta hasta la curva de su pecho. Mi mirada bajó más, embebiéndose de ella. Conociendo a Alex, estaba muy insegura de sus cicatrices, pero eran parte de ella y la hacían más hermosa para mí. Era valiente, fuerte, y lo era todo para mí. Un leve estremecimiento la recorrió, y miré hacia arriba. El deseo y la ansiedad cruzaban su expresión. Todo lo que quería es que me sintiera  - que nos sintiera.

De alguna manera que escapaba a mi entendimiento, eché el freno. La besé con suavidad, trazando cada roce y sonido hasta que su nerviosismo se tornó el algo sofocante.

Me abrazó, encajando cada parte de su cuerpo con el mío. Nuestros besos se hicieron más demandantes mientras deslizaba mi mano hacia las hondonadas de su cuerpo. Seguí el camino, mordisqueando su piel. Paré lo justo para echarle una mirada.

Alex me observaba, sus ojos nublados por el deseo y sus labios enrojecidos e hinchados. Asintió, y mi corazón latió con fuerza. Su sabor trepó dentro de mí, donde permaneció, y el sonido de sus gemidos era un coro que nunca me cansaría de escuchar.

Cuando volví a sus labios, mi cuerpo temblaba tanto que parecía palpitar. “Te quiero. Te quiero desde Atlanta. Siempre te querré.”

Ella jadeó, sus ojos brillaban. “Te quiero.”

Apoyando el peso sobre mis antebrazos, le mostré de todas las maneras que pude que lo que sentía por ella era algo tangible, que nunca envejecería, se marchitaría o desaparecería. Este beso era febril, urgente “Θα σ' αγαπώ για πάντα”

Siempre te querré.

Y siempre lo haría.

Ayyy el amor que siento por Aiden no tiene medida...
♥♥♥

Escena extra saga Lux: ¿Por qué estás nerviosa?

sábado, 12 de marzo de 2016

Bueno, esta es una escena muy especial. La tenéis en el otro blog Saga Lux Spain, pero aún no la había publicado aquí.

Esta escena va dirigida especialmente a las fans de Katy y Daemon.

AVISO:
NO LEER SI NO HABÉIS LEÍDO ANTES EL FINAL DE LA SAGA LUX, OPPOSITION
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¿POR QUÉ ESTÁS NERVIOSA?

“¿Por qué estás tan nerviosa?”

La pregunta que me estaba haciendo Dee era realmente buena. No podía responderla sin sentir como si me hubiera tragado todo un pack de Five-Hour Energy. No debería estar ansiosa, pero lo estaba. Me temblaban un poco las manos, y si me hubiera encargado yo de rizarme el cabello y peinarlo, estaría hecha una auténtica pena.

“Sé que es una tontería” dije, entrelazando mis dedos “Ya estamos casados”

Un pasador apareció mágicamente en la mano de Dee “Honestamente, lo entiendo. La otra boda no fue real”

Para Daemon y para mí, la licencia de matrimonio que obtuvimos en las Vegas utilizando nombres falsos era real. Hay quien podría discutir que no lo era, pero los nombres en un trozo de papel no significan que quieras a alguien más o menos.

Y no había forma humana o inhumanamente posible en la que Daemon y yo pudiéramos amarnos más de lo que ya lo hacíamos sin prender fuego a la galaxia entera.

Pero aquellos a quien queríamos deseaban la boda. Yo la había deseado – todo el asunto, y desde que lo desee, también lo hizo Daemon. Eso era amor.

Aunque había existía la posibilidad de que acabase devolviendo.

La puerta se abrió, y empecé a mirar, pero Dee movió el rizador como una arma “No pienses siquiera en mover la cabeza ahora” ordenó.

Apretando los labios, me quedé sentada perfectamente tiesa mientras una risita resonaba detrás de nosotras.

“Parece como si estuviera a punto de pegarte con esa cosa”

Mis ojos se abrieron como platos ante el sonido de la voz de Lesa, y si lo que había dicho no hubiera sido posible, habría saltado y empezado a dar palmas como una foca alegre “¡Lesa!¡Estás aquí!”

“¡Te dije que vendría! No me lo perdería por nada en el mundo” Su voz se acercó más, y Dee hizo una pausa lo suficientemente larga para darla un abrazo de bienvenida. Entonces me tocó a mí, y le ofrecí un apretón con un brazo antes de que Lesa se tirara sobre el sofá enfrente de mí y Dee continuara torturándome con el rizador y los pasadores. La mirada excitada de Lesa recorrió todo mi rostro “Tu maquillaje es absolutamente perfecto”

“Es todo cosa mía” bromeó Dee.

Puse los ojos en blanco mientras Lesa sonreía. Se apartó los densos rizos de su cara “Estoy tan contenta de que estés aquí” dije, y lo decía de verdad. Mi corazón se sentía querido y feliz. “Me preocupaba que por el tiempo no pudieras tomar un vuelo hasta aquí”

“Estuvo un tiempo dudoso. La nieve seguía cayendo, pero las carreteras están limpias” se pasó las manos por la falda color borgoña de su vestido “Esta es una casa preciosa, como esas casas de la gente inmensamente rica que aparecen en la HGTV. ¿Quiero saber cómo habéis conseguido tener la boda aquí?”

Sonreí y después me reí, cayendo en el nerviosismo excitante y en la alegría efervescente. La casa era alucinante. Tenía varias plantas, y me recordaba a uno de esos hogares tipo palaciego que se encontraban en la regencia en las novelas de romance, completada con un gran salón de baile y un porche interminable.

“Pertenece a uno de nuestra gente” respondió Dee a Lesa, mientras giraba un rizo e introducía un pasador, casi clavándomelo en el cuero cabelludo “Estaban más que felices por dejarnos usarla”

Nuestra gente.

Dos palabras extrañas y poderosas que eran muy comunes en este nuevo mundo que se estaba reconstruyendo poco a poco. Dos palabras que apenas pronunciábamos fuera de nuestro círculo más íntimo. Dos palabras que podían traer curiosidad o la más absoluta hostilidad asesina entre los humanos, pero no iba a dedicar el día de hoy, el día de mi boda, pensando en esas cosas.

Cuando las cosas empezaron a asentarse tras la violenta batalla entre los Luxen invasores y los humanos, Daemon y yo establecimos nuestro hogar en Colorado con todos los demás. Pasaron los meses antes de que pudiera encontrar a Lesa. Ella y su familia habían abandonado Petersburg antes de que los Luxen invasores lo tomaran, reubicándose en una ciudad llamada Chambersburg, en Pennsylvania. Una vez que volvimos a tomar contacto, y cuando el tráfico aéreo se retomó, ella tomó un vuelo hasta Colorado.

La reunión fue agridulce y también algo alocada. Con la contribución de Daemon, decidí contarle a lesa la verdad sobre por qué desaparecimos antes de que todo se fuera al infierno. Extrañamente, ella apenas se sorprendió y lo tomó bastante bien, pero aún me parecía extraño ser tan abierta sobre lo que éramos.

“Dios, necesito encontrar un alien para mí” comentó Lesa, mirando a su alrededor a la habitación decorada donde nos estábamos preparando “Sois todos ricos y atractivos”

Ese no era siempre el caso, pero me imaginé que no había motivo para señalarlo. La puerta se abrió de nuevo, y esta vez entró Beth. En su cadera estaba Ashley, con un vestido blanco de volantes con una banda borgoña…Su pelo oscuro estaba retirado de sus rollizas mejillas y sus ojos amatistas brillaban de interés.

Ashley era demasiado joven para ser la niña de las flores y, honestamente, ninguno de nosotros confiábamos en que la pequeña cosa pudiera caminar por el pasillo sin hacer algo increíblemente estrambótico. Digamos, por ejemplo, hacer que todas las sillas levitasen. Por lo que era la niña de las flores honorífica.

Beth sonrió tímidamente a Lesa mientras dejaba a Ash en el suelo. La niña se tambaleó por un momento y después se enderezó. Su blanca y brillante Mary Jane rebotó en el suelo de madera cuando se dirigía hacia donde estaba Lesa. Ashley la sonrió expectante.

Lesa miró a la madre de Ashley y después a nosotras “Um, ¿qué es lo que quiere?”

Reí, porque con Ashley, esa era una pregunta peligrosa.

“Probablemente se quedará mirándote durante un rato y después se aburrirá. Lo siento. Ya ha alcanzado la etapa de las rarezas de los niños” explicó Beth, sonrojándose. Se dio la vuelta hacia nosotras “El salón está listo. Está absolutamente precioso. La idea del tema de Navidad fue brillante”“Sigo pensando que en rosa habría sido alucinante” murmuró Dee.

Permanecí sabiamente callada.

Mi estómago dio una pequeña sacudida. Mis damas de honor estaban allí. La habitación estaba lista. Iba a casarme en menos de una hora. Oh, dios.

“¡Terminado!” Dee dio un paso atrás.

Con piernas temblorosas, me levanté y me encaminé hacia el espejo ovalado de pie “Wow” murmuré “Te has superado esta vez”

De ese rió “Bueno, sí”

El maquillaje que había aplicado era suave y sensual. Una sombra suave y brillante daba a mis ojos una apariencia ahumada y el colorete melocotón brillaba. El color de labios era rosado y natural. ¿Y mi pelo? Wow. Jamás pensé que mi pelo podría ser tan bonito. Dee había rizado y trenzado mi pelo para que cayera desde una coleta suelta, con unos estratégicamente colocados mechones sueltos.

“Ahora lo único que necesitas es el vestido” dijo Lesa, caminando hacia donde estaba colgado, todavía en su bolsa.

Agarré el nudo que sujetaba mi bata, preguntándome si las chicas pensarían si sería muy raro que hiciera un pequeño bailecito. Antes de que pudiera hacerlo, pensé en mi madre, y un dolor ardió en lo profundo de mi pecho.

Mamá debería estar aquí.

Era difícil no echarla de menos ahora, muy duro no sentir la pena. Luché para no obsesionarme con lo injusto que era que no estuviera, porque sabía que esa sería la última cosa que mi madre hubiera querido que hiciera en un día que debería estar lleno de dicha.

Alguien llamó a la puerta. Me sentí confusa mientras me daba la vuelta. Todo aquél que debía estar estaba en esa habitación.

“¿Sí?” llamó Beth.

La puerta se abrió y mi corazón titubeó en mi pecho.

Daemon entró en la habitación, para sorpresa de todo el mundo. Al principio, todo lo que pude hacer fue observarle. Vestía un esmoquin negro con un chaleco color borgoña debajo y, madre mía, a nadie le sentaban tan bien el esmoquin como a Daemon Black.

Él paraba literalmente todos los pensamientos coherentes.

Las ondas oscuras de su cabello parecían estar bajo control y la firme y fuerte línea de su mandíbula estaba suave. Aquellos brillantes ojos esmeraldas centelleaban. No miró alrededor de la habitación. Su mirada fue directa hacia mí.

No me sorprendí de que estuviera en la habitación. Todo el lío de emociones que sentía debía de haberme bloqueado de sentir su presencia. Pero, de nuevo, no debía sorprenderme en absoluto.

Dee salió de su estupor “¿Qué haces aquí? ¡Se supone que no deberías estar aquí! Da mala-“

“Calla” dijo él, un extremo de sus labios se elevó mientras caminaba hacia delante.

Su hermana alzó las manos en un gesto de frustración “Eres un auténtico fastidio”
Daemon pareció no oírla, y mis ojos se abrieron como platos cuando vino directamente hacia mí. No me moví, no dije nada. Aquella media sonrisa se ensanchó, revelando un profundo hoyuelo en su mejilla.Por supuesto, Daemon desafiaría las convenciones y simplemente aparecería allí.

Me quedé sin respiración cuando me rodeó con un brazo la cintura y me tomó del cuello con su otra mano. Me apretó contra su cuerpo, nuestros pechos chocaron y, teniendo en cuenta que sólo llevaba una fina bata y ropa interior muy fina, parecía como si no hubiera nada entre nosotros.

Daemon bajó su boca hasta la mía y me besó. No fue un piquito breve en los labios. No fue un beso casto. Fue profundo y lento, abrasando y quemando la sangre que corría por mis venas. Nuestras lenguas se tocaron. Se enredaron. El beso me hizo olvidar que no estábamos solos.

Se retiró, sus labios rozando los míos cuando habló “Gatita, deberías arreglarte. Es casi la hora para el segundo round”

Ashley dio palmas y chilló.

Me lo quedé mirando.

Daemon me soltó lentamente, sus manos permanecieron en su sitio mientras me depositaba sobre mis pies. Dándose la vuelta, le guiñó el ojo a Lesa y entonces atravesó la habitación, cerrando la puerta tras de sí.

“Oh. Dios. Mío” murmuró Lesa.

 Estaba deslumbrada. “Él es…él sólo es…”

“Él es solo Daemon” suspiró Dee, sacudiendo la cabeza disgustada “Sin ninguna consideración por la tradición. Capullo” sus ojos se abrieron sorprendidos cuando Ashley se carcajeó “Oops. Lo siento. Orejeras”

Beth alzó una ceja y entonces me encaró “Vale. Necesitas prepararte”

Los momentos siguientes fueron confusos, principalmente porque aún estaba tambaleándome por aquél beso que me hormigueaba.

Una vez que me quité la bata, me puse el vestido con mucho cuidado. Tenía un montón de botones, tantos que sabía que Daemon acabaría aburriéndose de ellos muy pronto aquella noche.

Aquel pensamiento me hizo sonrojar.

El vestido era maravilloso. Ajustado en la cintura, con una gran falta que parecía brillar cuando me movía, me sentía como una princesa. Pasteloso, pero cierto. El escote era de forma de corazón y el corpiño estaba cubierto con pequeñas cuentas que bajaban por la falda, donde estaban artísticamente esparcidas.

Cuando vi mi reflejo, pensé wow, finalmente parecía una novia de verdad.

“Estás preciosa” dijo Dee, inclinándose para darme un beso en la mejilla.

Lesa se acercó “Realmente lo estás”

“Tienen razón” Beth volvía a sostener a Ashley en su cadera “¿Estás lista?”

Asintiendo, respiré profundamente y parpadeé intentando deshacerme de las estúpidas lágrimas que llenaban mis ojos “Gracias. A todas. De verdad. Estoy tan feliz porque estéis aquí”

Dee me dedicó una sonrisa llorona mientras gesticulaba con las manos delante de sus ojos “Vale. Tenemos que bajar antes de que arruinemos todo este maravilloso maquillaje”

Reí, pero tenía razón. Todas estábamos titubeando en el lado emocional, así que dejamos la habitación, con los ramos de flores de Pascua en la mano.

El paseo hasta el salón de baile fue como moverse por un sueño, demasiado lento y aún así demasiado rápido. Llegamos a las puertas dobles cubiertas con pedazos de obsidiana y las chicas se pusieron entraron primero, las puertas cerrándose tras ellas cuando un hombre alto salió, parándose el tiempo suficiente para besar a Dee en la mejilla.

Me quedé allí, apretando las flores de Pascua con fuerza mientras esperaba. Como estaba planeado, no caminaría sola hasta el altar.

Archer vestía un esmoquin similar al de Daemon, y sus inquietantes ojos morados estaban suavizados – más suaves de lo que nunca habían estado “Sólo para que lo sepas, Daemon está tan nervioso como tú, aunque intente aparentar que está bien”

Una risa estrangulada escapó de mi garganta “¿Has estado cotilleando en su mente?”

“Puedes apostarlo”

Sacudí la cabeza “Sabes lo mucho que odia eso”

“Te apuesto a que sí” aún sonriendo, extendió su brazo y lo tomé “Estás preciosa, Katy, en serio”

“Gracias” me faltaba el aire.

Mi corazón latía tan deprisa y fuerte que no escuché las puertas abrirse o la marcha de la boda sonando. Me moví porque Archer empezó a andar y me imaginé que eso era parte del plan.

Había luces parpadeantes colgando por todo el gran techo y por las paredes que nos recibieron cuando entramos al salón de baile. Había ramos enormes de flores de Pascua y rosas blancas por toda la sala. Los pétalos blancos y rojos estaban esparcidos por la alfombra de color marfil.

No había muchos invitados, sólo los amigos que habíamos hecho entre la comunidad Luxen y aquellos que se habían vuelto cercanos durante la universidad. Mientras caminaba por el pasillo, me di cuenta de una cara sonriente en particular.

Luc.

Estaba sentado cerca de la parte frontal, sus largas piernas haciendo que Ashley pegara saltitos, la cual tenía pétalos de flor de Pascua hechos pedazos entre sus dedos. Se suponía que él iba a estar ahí arriba con Daemon, pero me imaginé que Ashley ya debía de haber empezado a hacer, bueno, cosas extrañas típicas de los bebés originales, y que él ahora era su niñera. Luc me guiñó el ojo mientras me acercaba hacia él y Ashley me saludó con su puñito.

Muy bien.

Mi mirada pasó por las chicas y después por Dawson, quien estaba al lado de Daemon, y una vez que le vi, no hubo nadie más.

Nuestras miradas se encontraron y el amor que brillaba en sus ojos era incontenible y la cosa más poderosa que jamás había visto. No aparté la mirada cuando Archer me ofreció a Daemon y se unió a Dawson.

La mirada de Daemon me buscó intencionadamente, y antes de que el oficiante Luxen hablara, él dijo “Eres absolutamente la cosa más hermosa que he tenido el honor de ver jamás”

“Tú también” dije, un poco atontada.

Sus labios se tensaron un poco “Gatita…”

Mis mejillas se sonrojaron, y el oficiante se aclaró la garganta. La ceremonia empezó, pero siendo honesta, no tenía ni idea de lo que el hombre – bueno, alien – estaba diciendo, su suave y sofisticada voz hacía eco por la sala. Estaba centrada en Daemon, en el modo en que nuestros corazones y pulsos latían en tándem.

A medida que la ceremonia se sucedía, la sonrisa de Daemon empezó a crecer hasta que los dos hoyuelos se vieron claramente y supe que la misma sonrisa lucía en mi rostro. Las lágrimas inundaron mis ojos y cuando una decidió escaparse, Daemon la secó con su pulgar. Su mano se quedó en ese lugar, y entonces creo que escuché a alguien, probablemente a Dee, sorber por la nariz.Entonces Daemon habló “Sí, quiero”

Cuando me tocó mi turno de repetir los votos sagrados, mi voz tembló, pero las dos palabras finales fueron claras “Sí, quiero”

“Por supuesto” replicó Daemon con suficiencia.

Se me escapó la risa y antes de que pudiera responderle, Daemon estaba besándome – besándome como había hecho antes en la habitación, pero más fuerte, más profundo y con mucho más significado.

“Bueno, ya no tengo por qué decir que puedes besar a la novia ahora” exclamó el oficiante, la diversión coloreaba su tono de voz.

Hubo más risas y cuando Daemon finalmente alzó su boca de la mía, sus pupilas eran igual de brillantes que los diamantes pulidos.

Daemon nos guió de manera que enfrentásemos a todos los invitados mientras el oficiante anunciaba, con una voz alta y clara “Os presento al Señor y a la Señora Black”

La pequeña multitud empezó a vitorearnos con más fuerza y Daemon me volvió a besar, dejándome sin aliento y totalmente deslumbrada para cuando volvimos a por aire.

“Eres terrible” le susurré al oído.

Daemon se carcajeó y me apretó con más fuerza “Y me quieres por ello”

Mi sonrisa era enorme cuando puse mi frente sobre la suya “Lo hago”.
Esta escena es tan absolutamente bonita que me dan ganas de llorar.
AYYYYYYY

Escena extra: La proposición

martes, 1 de marzo de 2016

AVISO: No leer si no habéis leído Te esperaré (Wait for You)
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Hoy os traigo una escena muy especial...
Se trata de la proposición de Cam a Avery
♥♥♥
Preparaos para morir de amor

El delicado anillo de compromiso de apariencia de princesa era cálido en mi palma. No pesaba nada, pero mi mano temblaba. Demonios, mi mano temblaba tan fuerte, que solté una carcajada que rugió como un relámpago mientras permanecía en el cuarto de baño de mi infancia.


Nunca había estado tan nervioso antes. Jesús. Debería haber dejado sin stock a la marca de desodorante que usaba. Era una locura.


Todo este tema era una locura. Hace un año no me habría imaginado que estaría a minutos de ponerme sobre una rodilla como esos tipos en esos anuncios de joyerías tan cursis. Nunca pensé que sería yo, pero el nudo en mi garganta del tamaño de una pelota de fútbol y la energía nerviosa era en parte excitación, en parte temor porque ella siempre podía decir no.


Y eso sería como los siete círculos del infierno de incómodo con mi familia al completo abajo. ¿Cuántos círculos tenía el infierno? Espera. Maldita sea. ¿Por qué estaba pensando en eso ahora? Llevando mi mirada al espejo que había encima del lavabo, parecía estar a segundos de saltar por un precipicio. ¿Pensaría ella que era demasiado pronto? Sabía que me quería. No tenía ninguna duda. Y no había mujer en este mundo que yo quisiera más que a ella. Ahí. Lo sentía. El salto de mi corazón. La sacudida en mis entrañas.


Lo sentía muy dentro en cuanto a lo que se refería a ella. Siempre había sido así. Y nunca iba a cambiar. Ella era y siempre sería mi TODO. Esto era lo correcto. Sólo deseaba poder darle mucho más a ella. Una cena romántica. A lo mejor uno de esos flash mobs.


Aunque, realmente probablemente se escondería debajo de una mesa si hubiera un flash mob. Estaba poniendo de nuevo el anillo en su cajita de terciopelo, pero pensándolo mejor, dije ¿Qué demonios? y dejé la caja a un lado, deslizando el anillo en el bolsillo de mis vaqueros. Después me intenté poner presentable. Me lavé la cara, los dientes y me pasé los dedos por el pelo. Fui a coger el hilo dental y me di cuenta de que estaba posponiéndolo como un hijo de p...Le había dicho que estaría fuera unos minutos. Ya habían pasado quince. Bueno. Más bien veinte. Era como caer en un agujero negro.


Necesitaba bajar antes de que alguien mandara a una partida de búsqueda. Eso era lo último que necesitaba. Tenía los nervios de punta. Mi corazón latía con fuerza, más alto que el sonido de las pisadas de mis botas mientras bajaba por el pasillo. Parándome en la parte superior de las escaleras, cerré los ojos. Cálmate. Esa iba a ser la única gran pregunta que haría en mi vida a alguien. Sí, ese pensamiento tampoco ayudaba. Sólo necesitaba dejar de pensar. También necesitaba bajar aquellos escalones. Una magdalena tampoco estaría mal en ese momento. Tal vez una galleta. Bueno. También necesitaba dejar de pensar en comida. Esos escalones fueron los más cortos que había andado en mi vida. En segundos, estaba en el recibidor, de pie como un idiota con la mano apretando el bolsillo de mis vaqueros. Tenía la boca seca. Puede que estuviera teniendo un ataque al corazón. Todo estaba bien. Una risa flotó desde la sala de estar. Alguien gritó algo sobre pelotas. ¿Mi padre? Probablemente. Qué apropiado.

Necesitaba encontrar las mías. No era como si mi familia y mi mejor amigo no supieran que tenía planeado esto. Sólo que no tenían ni idea de que pasaría esa noche. En Navidad. Lo cual había que admitir que era un poco cursi. Eso es lo que el amor conseguía. Convertirme en una pelota cursi. Si empezaba a llorar probablemente me acabaría golpeando a mí mismo en la garganta. Era hora de poner los pies en movimiento. Ahora o nunca. Hacerlo o morir. Blah, blah. Mis pies se movían como si estuvieran enterrados profundamente en arena mojada. Las luces brillantes del enorme Árbol de Navidad me guiaron. Mis padres se volvían un poco locos con la Navidad. Era como si la Navidad hubiera vomitado en la casa. Puede que acabase vomitando. Eso sería muy romántico. Muy sexy. Me paré justo debajo del umbral de la sala de estar, mis ojos encontrándola inmediatamente y ahí estaba de nuevo. El golpe en el pecho. La debilidad en las malditas rodillas.


No dije una palabra, pero ella se dio la vuelta desde donde estaba sentada al lado de mi hermana, como si estuviéramos conectados y ella supiera que yo estaba ahí. Nuestras miradas se encontraron. Y en ese momento, cuando sus labios se curvaron en las comisuras, no oía nada. Sólo la veía a ella. Y era la cosa más bonita que había visto jamás. Sería el hijo de puta más afortunado si pudiera pasar el resto de mi vida con ella. Sólo con ella.

"¿Estás sujetando la puerta, hijo?" dijo mi padre. Contuve un gruñido. Qué manera de matar el ambiente. Pero yo...Yo no podía quitarle los ojos de encima. Mi madre se levantó del brazo de la silla de mi padre.

"¿Estás bien, cielo?"

"Si..." respondí, mi voz ronca. "Nunca he estado mejor" Y esa era la maldita verdad. Con los ojos enfocados en ella, caminé sobre las largas piernas de mi amigo. Él dijo algo. No tengo ni idea de qué. Probablemente algo que me haría querer pegarle después, porque escuché reír a mi hermana. Pero mi atención estaba en ella, en esos ojos hermosos. Su sonrisa se ensanchó, arrugando su nariz. Sabía exactamente cuántas pecas tenía en el puente de su nariz. Ocho y media. Y tenía algunas más en lugares muy interesantes. Lugares en los que no debería pensar en ese momento. Respirando profundamente, lo hice. Maldita sea, lo hice.

Hinqué la rodilla delante de ella. Como un campeón. Y mientras miraba esos cálidos ojos marrones, mi hermana chilló algo y se levantó de un salto del sofá como si tuviera muelles. El momento en que ella se dio cuenta de lo que estaba haciendo, antes de que buscara en mi bolsillo, estaría conmigo el resto de mi vida. Ella se echó hacia atrás con los ojos muy abiertos, que se tornaron cristalinos. Sus labios se movieron, diciendo silenciosamente mi nombre. Y eso - ese movimiento de sus labios, me atrapó. Me había convertido en una tarjeta de Hallmark, pero no me arrepentía. El silencio cayó en la habitación. Incluso mi padre estaba callado. Por una vez. Y el nudo de mi garganta se expandió, así que cuando hablé, mi voz sonó áspera.

"Tenía planeado hacer esto hace unos meses" le dije, sintiendo cómo corazón quería salirse del pecho "Pasaron ciertas cosas y pensé que debería planear algo grande, pero no puedo esperar más. No quiero hacerlo" Tuve que aclararme la garganta "No tengo un gran discurso, pero tú sabes que te quiero, ¿verdad? Sabes que estoy enamorado de ti" Ella puso las yemas de sus dedos sobre sus labios, mientras asentía y pestañeaba rápidamente. Sí, lo sabía "Y siempre voy a estar enamorado de ti" me quedé sin voz "El día en que me atropellaste en aquél pasillo fue el día más afortunado de mi vida"

"Oh Dios" susurró.

"Por lo que espero que hoy conviertas éste en el segundo día más afortunado de mi vida, diciendo que sí"

<<Joder>> murmuró mi padre, y escuché cómo mi madre le mandaba callar.

"Papá" lloriqueó mi hermana "¿En serio?"

Riéndome, busqué en mi bolsillo, encontrando el anillo y sacándolo. Cogí su mano izquierda y la separé de su boca. Besé primero su mano y después alcé la mirada, encontrando la suya una vez más. Su mano temblaba tanto como la mía y tenía los ojos llenos de lágrimas. No pude moverme ni hablar por un momento. Congelado en el momento. Y después encontré mi voz "Avery Morgansten, ¿Me harías el tío más afortunado al convertirte en mi esposa?"


"Sí" dijo, asintiendo y antes de que pudiera ponerle el anillo en el dedo, saltó hacia delante, enredando sus brazos en mi cuello y caí hacia atrás, abrazándola, perdí el equilibrio y acabé cayendo sobre mi trasero con ella colgando de mí. La parte superior de su cabeza roja estaba enterrada en mi pecho. Alguien en la habitación gritó y aplaudió. Pude escuchar a mi madre llorando. Busqué a nuestro lado, alzando su mejilla "Pastelillo..." mi voz temblaba y no me importó.

"¿Vas a dejar que te ponga el anillo?"

Avery mitad se rió, mitad hipó mientras se echaba hacia atrás, limpiándose las mejillas con la palma de su mano.

"Sí. Lo siento" Extendió su brazo izquierdo, empujando su mano hacia mí y me reí. Sí, mi vista se estaba nublando. Le puse el anillo. Le quedaba perfecto. Ella puso sus manos sobre mis mejillas y se echó hacia delante, posando su frente sobre la mía "Te quiero, Cam. Te quiero muchísimo" Mis ojos se cerraron y la sostuve con fuerza. Tan fuerte que pude sentir su corazón latiendo tan rápido como el mío.

Esperar a Avery ha sido lo mejor que he hecho en jamás y ahora viviríamos el resto de nuestras vidas juntos.
Ayyyy Cam
♥♥♥